Tu cuerpo no mantiene las cosas caras

¡Hey Hey Hey! Qué pasa amigos…

Diez días en cama. Casi un kilo de músculo menos en las piernas.

Eso sí, la grasa poder había hecho lo mismo. Solidarizarse y desaparecer también.

Pero no. “Nanai de la china”, como dedimos por aquí. No se movió ni un gramo.

Pero atiende, porque también veremos como evitarlo.

En Arkansas cogieron a once personas de unos 67 años. Sanas. Nada de enfermos: gente que llegaba andando por su pie.

Las metieron en una cama y las dejaron ahí diez días.

Comida controlada, con la proteína recomendada cubierta. Sin déficit calórico. Sin nada raro.

Lo único es eso. Que estaba en cama y no podía moverse.

Lo primero que el cuerpo te quita.

Que en la cama se pierde músculo ya lo sabían. Eso lo esperaban.

Lo que no esperaban era cuánto, ni de dónde.

A los diez días midieron. Casi un kilo de masa magra menos, casi todo de las piernas. La fuerza de extensión de rodilla, un 15,6% menos.

Pero la grasa corporal, el villano de la película… esa se quedó ahí igual que el primer día, más ancha que pancha.

  • Perdieron alrededor de un kilo de músculo. Y un 15,6% de fuerza.

  • Y lo peor, la fuerza cayó mucho más rápido aún que el músculo.

Pero vamos a ver.

Diez días en cama es una barbaridad. Tú no estás en cama.

Y son once personas, en una carta de investigación breve. Nada de un ensayo grande.

Así que no voy a decirte que dos semanas liado en el trabajo te cuesten un kilo de pierna. Eso no lo dice el estudio y yo no lo sé.

Te lo cuento igual por la tendencia que implica, que esa sí la sabemos.

Tu cuerpo se queda con lo menos caro.

Músculo, mitocondrias, capilares, rigidez del tendón, velocidad del impulso nervioso. Todo eso se fabrica y se degrada a la vez, cada día, mientras tú estás a lo tuyo

Piensa en tu pierna como una cuadrilla. Un montón de tíos tirando de la misma cuerda.

El músculo son los tíos.

Y luego está el que grita "¡ahora!", que es tu sistema nervioso.

La fuerza sale de cuántos tiran a la vez y de lo rápido que arrancan.

Ese "¡ahora!" hay que ensayarlo. Si lo dejas de ensayar, el tío grita cada vez más flojo y los de atrás ya ni se enteran.

Eso es lo que pasó en Arkansas en diez días. Los tíos seguían todos ahí. Lo que se perdió fue el "¡ahora!".

Y por eso la grasa ni se enteró. La grasa es la despensa y a la despensa no se va salvo que la cosa se ponga fea. Tu cuerpo apaga lo caro de mantener y lo que nadie está usando.

Tú no estás en una cama, claro. Algo le pides a tu cuerpo todos los días, aunque sea poco.

A eso lo llamo la señal.

Ellos pasaron diez días sin dar ninguna. Tú das poca y por eso lo tuyo se pierde más despacio.

Más despacio, pero se pierde.

La señal mínima.

Lo que tiene que seguir existiendo para que tu cuerpo no empiece a dar cosas de baja, incluso en tu peor semana.

Venga va, vamos a ser prácticos.

  1. Cinco sentadillas al día, hasta donde te llegue el recorrido. Sin bajar más de lo que puedas controlar. Veinte segundos y sin cambiarte de ropa.

  2. Una serie exigente de empuje y otra de tirón, dos días cualesquiera de la semana. Dos series sueltas, donde te pillen. La palabra "sesión" es la que hace que no empieces cuando no tienes una hora libre.

  3. Algo rápido, una vez por semana. Subir un tramo de escaleras de dos en dos, o cinco saltos, o una serie rápida de verdad. Lo rápido es lo primero que el cuerpo da de baja y es lo último que alguien entrena.

  4. Algo que todavía no sepas hacer. Una variante nueva, más recorrido, bajar más despacio. Repetir lo que ya dominas conserva lo que hay. Lo que te cuesta es lo que pide capacidad nueva.

  5. En la semana mala, baja el número y que nunca llegue a cero. Una serie cuenta. Cero no cuenta. Esto se decide ahí, en las semanas malas.

Y ahora lo incómodo.

Coge los últimos catorce días. Cuenta en cuántos le pediste a tu cuerpo algo que no supiera hacer ya.

Algo que le costara, aunque sea un poco.

Ese número es el que tu cuerpo ha estado usando para decidir qué mantiene y qué da de baja.

Ya tienes tu número de los catorce días.

Ahora dime el motivo: el trabajo que se come la semana, los viajes, o el mes que empieza bien y se tuerce el día doce.

Si te interesa empezar a mejorar tus señales, tu salud, hábitos, fuerza, perder o ganar peso, respóndeme a este correo con la palabra SALUD y cuéntamelo en cuatro líneas.

Llevo mucho haciendo esto con gente de más de 40, en acompañamiento 1:1.

Y el trabajo de verdad casi nunca es el plan. Es sostener la señal las semanas en que la vida no acompaña, que es donde se cae todo el mundo.

Un abrazo.

Hugo | NOgymNOlimits
Ciencia para tu salud en cada email.

Referencia.
Kortebein P, Ferrando A, Lombeida J, Wolfe R, Evans WJ. Effect of 10 days of bed rest on skeletal muscle in healthy older adults. JAMA. 2007;297(16):1772–1774. DOI: 10.1001/jama.297.16.1772-b