- Hugo NOgymNOlimits
- Posts
- EL PLAN NO ERA MALO. ERA MENTIRA.
EL PLAN NO ERA MALO. ERA MENTIRA.

¡Hey Hey Hey! Qué pasa amigos…
El otro día buscaba un documento en el ordenador y, sin querer, abrí una carpeta vieja de hace muchos años, que ni recordaba. Se llamaba "planes".
Entré por curiosidad.
Mal asunto.
Aquello era como un cementerio de elefantes.
Rutinas que un día me parecieron geniales. Menús que duraron menos que una tableta de chocolate en la puerta de un colegio.
Y un archivo titulado "objetivos enero" que me hizo reír solo.
Porque enero es ese mes en el que medio mundo se cree atleta, monje y cocinero saludable a la vez. Luego llega febrero y volvemos a ser los de siempre, con una esterilla nueva en el armario.
Abrí uno de aquellos documentos esperando una chapuza. Y no lo era. Entrenos, comidas, descansos, progresiones. Sobre el papel, un plan estupendo.
Ese era el problema. Que solo funcionaba sobre el papel.
Porque aquel plan no tenía ni idea de cómo era mi vida. Daba por hecho una semana limpia, sin imprevistos, como si yo viviera dentro de un anuncio.
Y la vida real es más “sucia”.
Un día comes regular porque no te dio tiempo. Otro duermes fatal. Y de repente no has fallado un día. Has soltado la semana entera.
Entonces aparece la frase. Ya retomo el lunes.
Pero el lunes tampoco es buen lunes. Pasan dos semanas, un mes, y sigues en el mismo punto repitiéndote eso de "tengo que ponerme en serio".
Esa frase la conozco bien. La he dicho yo muchas veces en su momento.
Y casi nunca significa falta de ganas. Significa cansancio.
Cansancio de empezar, de saber lo que deberías hacer y no sostenerlo más de tres semanas.
Ahí está el engaño. El autoengaño mejor dicho.
Hoy nadie se queda atrás por ignorancia. Cualquiera sabe que conviene moverse más, dormir mejor y entrenar fuerza.
Lo difícil no es la información. Es convertirla en algo que puedas hacer tú, con tu cuerpo, tu edad, tus horarios y tus líos.
Un PDF descargado no sabe nada de eso. No te mira un jueves a las ocho y media, cuando llegas fundido, para decirte: hoy lo ideal no toca, hacemos esto otro y no perdemos el hilo.
Eso es lo que falta casi siempre. No otro plan. Dirección.
Y es lo que trabajo en mi acompañamiento.
No te mando una rutina bonita y te dejo solo con ella, no.
Miramos dónde estás de verdad, qué tiempo tienes, qué puedes entrenar y qué te ha hecho tirar la toalla otras veces.
Desde ahí montamos algo que no dependa de que seas perfecto. Porque no lo vas a ser, ni falta que hace.
Puedes entrenar en casa o fuera, con poco material, sin pisar un gimnasio. Vengas de años de parón o tengas 50. Nada de eso es el problema.
El problema es seguir esperando el plan perfecto cuando lo que necesitas es algo que aguante un martes normal, con trabajo, cansancio y poco tiempo.
Cambiar no va de hacerlo todo impecable tres semanas. Va de dejar de abandonar cada vez que algo se tuerce.
Ahora mismo no tengo huecos en el acompañamiento.
Pero en una semana, más o menos, abro plazas para junio. Pocas, porque trabajo con poca gente a la vez. Es la única forma de hacer esto bien.
Si quieres entrar cuando abra, respóndeme con la palabra SALUD.
Me cuentas tu caso, te explico cómo trabajo, y si veo que puedo ayudarte te lo digo. Si no es el momento, también.
Y serás de los primeros a los que avise.
Pero si llevas años esperando la semana perfecta, te ahorro la espera. No llega.
Lo que sí puede llegar, dentro de nada, es una plaza para hacerlo de otra manera.
Nos leemos de nuevo el domingo.
Un abrazo.
Hugo.