Antes de intentar cambiar tu vida en 2026, lee esto.

¡Buenas familia!

Antes de nada… feliz año y mucha salud para todos.

Porque sí…

ya estamos en enero.

Los primeros días del año suelen venir cargados de intención:
ganas de hacerlo mejor, de ordenarse, de cambiar cosas.

Pero también suelen venir con ruido.

Demasiadas ideas a la vez.
Demasiadas expectativas.

Y…

Demasiado pronto.

Como queriendo hacer todo lo que no hiciste en años anteriores. Pero todo a la vez y ahora. YA. Las primeras semanas de Enero.

Y ahí es donde mucha gente empieza a tropezar.

No por falta de ganas.
Sino por exceso de carga desde el minuto uno.

Y por esa sensación de URGENCIA.

La negatividad no es solo “mental”.

Solemos pensar que el estrés, el pesimismo o esa sensación constante de ir a contracorriente son solo estados emocionales.

Pero el cuerpo no los interpreta como algo abstracto.

Las investigaciones muestran que los estados mentales sostenidos en el tiempo se reflejan en marcadores fisiológicos reales, especialmente relacionados con inflamación y riesgo cardiovascular.

La negatividad sostenida no se queda en la cabeza: se asocia con niveles más altos de inflamación sistémica, un factor clave en riesgo cardiovascular y enfermedad crónica.

No es una forma de hablar, si no bilogía real.

Personas con niveles más altos de pesimismo o negatividad persistente presentan también niveles más altos de marcadores inflamatorios que, a largo plazo, se asocian con enfermedad crónica.

Esto no significa que “pensar negativo” te enferme de un día para otro.
Significa que lo que repites mentalmente, el cuerpo lo registra.

Por eso este mensaje no va de obligarte a ser positivo.
Va de algo mucho más práctico: reducir carga y presión innecesaria.

El error silencioso de enero: añadir sin eliminar antes.

Cuando llega un nuevo año, casi todo el mundo se pregunta:
“¿Qué tengo que hacer?”

Pero rara vez se pregunta:
“¿Qué puedo dejar de hacer?”

Y ahí está uno de los grandes errores.

La ciencia del comportamiento es bastante clara en esto:
cuando acumulas demasiadas opciones, decisiones o “tareas obligatorias”, tu capacidad de actuar disminuye.

Cuando aumentan las opciones y las decisiones simultáneas, disminuye la probabilidad de actuar. Más reglas no siempre significan más resultados.

No porque seas débil.
Sino porque tu sistema cognitivo se satura.

  • Más opciones → más fricción.

  • Más fricción → menos acción.

Por eso tantos propósitos bien intencionados mueren en pocas semanas.
No por falta de motivación, sino por sobrecarga.

Demasiados “tengo que”.
Demasiadas reglas.
Demasiados frentes abiertos.

No tienes que encontrar tu pasión.

Otro mensaje muy repetido en estas fechas es:
“Encuentra tu pasión y todo encajará”.

La investigación distingue claramente entre dos cosas muy distintas:

Pasión armónica: una actividad que encaja en tu vida, te aporta sentido y no te domina.
Pasión obsesiva: cuando tu identidad depende de ello y te genera estrés, culpa o agotamiento.

Comparación entre individuos con pasión armónica, pasión obsesiva y sin pasión en indicadores de bienestar eudaimónico y hedónico. De Philippeo et al. (2009). Fuente: Psychology of Well-Being

Curiosamente, la segunda es la que más se romantiza…
y la que más quema.

La primera, en cambio, no suele aparecer de golpe.
Se construye con el tiempo, con repetición y con una relación sana con lo que haces.

No tienes que descubrir nada mágico en enero.
Tienes que empezar pequeño y ver qué se sostiene.

Porque no toda pasión mejora tu vida. La forma en que se integra en tu identidad determina si suma bienestar o genera estrés.

Menos épica. Más sistema.

El mayor error de los propósitos de año nuevo no es apuntar alto.
Es depender de cómo te sientas.

La motivación sube y baja.
La energía varía.
La vida se complica.

Lo que marca la diferencia no es cómo empiezas el año,
sino qué sistema te permite seguir cuando ya no hay emoción.

Un paseo que sí haces.
Un entreno que encaja.
Una rutina que no te exige pensar demasiado.

Eso crea impulso.
Y el impulso crea continuidad.

El día 1 de enero por la mañana, caminando.

El día 1 por la mañana salí a caminar temprano con mochila de peso y grabé un episodio corto de mi Podcast en Ruta justo sobre todo esto.

Y salió así, hice 12Km seguidos con 12Kg en la mochila en 2 horas. Hacía frío y había barro y agua por todos lados,… fue duro.

Pero lo hice,…

Sin épica.
Sin planes grandilocuentes.
Sin “este año sí o sí”.

Simplemente, surgió. Este año, debido a las circunstancias, no hemos tenido navidades, fiestas ni fin de año. Y ni siquiera vimos las campanadas.

Pero tampoco dormí bien. Y aún así,… como siempre me levanto temprano, pues tengo la hora “cogida” y me desperté temprano. Así que no lo pensé y salí de mi casa (ventajas de vivir en el campo) a andar.

Y en la perspectiva que quería compartir en el episodio, solo tenía una idea clara:

No necesitas más presión para mejorar tus hábitos en 2026.
Necesitas menos fricción.

Aquí tienes el enlace al episodio 👇🏼

En el hablo de cómo empezar el año sin exigencias absurdas.
De cómo reducir el esfuerzo inicial y cómo construir rutinas que puedas mantener incluso en días normales… o en días malos.

Quédate con esto.

Antes de decidir qué vas a añadir en 2026:
Pregúntate qué puedes y debes eliminar porque ya no te sirve para convertirte en la persona que quieres ser.

Siempre se ha dicho que menos es más. Y no es un dicho baladí.

Menos ruido.
Menos presión.
Menos decisiones innecesarias.

Y más cosas simples que puedas repetir incluso cuando no tienes ganas.

Lo que se sostiene en el tiempo es lo que transforma el cuerpo… y la mente.

Nos leemos el próximo miércoles.

Un abrazo,

Hugo
NOgymNOlimits

Referencias:

  • Roy, B., Diez-Roux, A. V., Seeman, T., Ranjit, N., Shea, S., & Cushman, M.
    Association of optimism and pessimism with inflammation and hemostasis in the Multi-Ethnic Study of Atherosclerosis (MESA).
    Psychosomatic Medicine, 72(2), 134–140 (2010).
    PMID: 20100888 · PMCID: PMC2842951 · DOI: 10.1097/PSY.0b013e3181cb981b

  • Iyengar, S. S., & Lepper, M. R.
    When choice is demotivating: Can one desire too much of a good thing?
    Journal of Personality and Social Psychology, 79(6), 995–1006 (2000).
    DOI: 10.1037/0022-3514.79.6.995

  • Vallerand, R. J., et al.
    The role of passion in sustainable psychological well-being.
    Psychology of Well-Being: Theory, Research and Practice, 2(1) (2012).